Sacando los pies del tiesto.
Vota!Javier Fesser casi se puede definir como un director de cine atípico, con propuestas atrevidas y una puesta en escena en el límite de lo real. Su sentido del humor casi nihilista he de reconocer que me cautiva y sus películas más conocidas -El milagro de P. Tinto y Mortadelo y Filemón- me han hecho reir hasta casi llorar. En la primera lo absurdo cobra vida de tal forma que la realidad roza la ficción en comparación. Una verdadera sátira de la españa profunda. La segunda ha sido una fiel adaptación del comic; tan fiel que casi es recrear de nuevo las imaginaciones de cuando de larva los tenia en mis manos y los leía. Pero Fesser no se queda en el humor, donde se mueve como pez en el agua sin recurrir al chiste fácil que tanto gusta en este estúpido país -gracias morancos, chiquito,…-. Es capaz de hacer verdaderas maravillas.
Binta y la gran idea -2004- ha sido nominada a los Oscar (si, esa estatuilla que soba el “gran” almodovar creyendose el rey del mambo por contar su mundo a su forma, ¿alguien ha oído mencionar esta nominación?). No es humor, no es comparable a ninguna de las historias anteriormente contadas por Fesser pero si es igualmente emotiva. Sencillamente, es capaz de hacer funcionar nuestro cerebro mientras la disfrutas -cosa que el 98% del “cine” actual no- y desde luego te deja un sabor agridulce en la boca. El argumento, sencillo pero tratado con maestría, hace referencia a la felicidad y a la cultura y educación y sobre todo nos alude a la estúpida idea de la diferencia entre continentes y quien es realmente el pobre de espíritu. Si disponéis de 30′ os recomiendo verlo, por favor. Ya me diréis.








